martes, 15 de julio de 2008

*PERIODISMO EN LA COLONIA*

LA “GACETA DE LIMA”La Gaceta de Lima, que empezó a circular en 1715, fue durante muchos años el único periodico del virreinato. Se parecía a las relaciones y noticiarios en cuanto también fue la vocera noticiosa del Viejo Mun­do y el órgano oficial de la autoridad española. Pero a diferencia de sus antece­sores, mostró características más parecidas a lo que hoy denominamos periódicos.Reconocida como la iniciadora del perio­dismo en América del Sur, revolucionó la so­ciedad colonial de los inicios del siglo XVIII. Mostró una estructura innovadora y, sobre todo, dio origen a una prensa más regular.Ciertamente no alcanzó la calidad de otras publicaciones que optaron por la di­vulgación literaria o científica en sus con­tenidos -como el Mercurio Peruano- o por presentaciones más periodísticas, co­mo el Diario de Lima.Novedades mas Sobresalientes de /a Eu­ropa, del Mes de Febrero de 1715, con fecha Madrid, 26 de febrero de 1715.La Gaceta se preo­cupó por incluir más noticias locales, aunque, siendo una publicación oficial, di­chos contenidos siempre se referían a acontecimientos relacionados con la au­toridad real o virreinal.La Gaceta tuvo carácter oficial: era la voz de la autoridad. Hubo virreyes que no se preocuparon por su mantenimiento económico y otros que la consideraron vi­tal: una herramienta para difundir sus ac­tividades, y para que Lima y el virreinato se informasen sobre los conflictos inter­nacionales.Era lacónica y cablegráfica: su estilo tra­dicional era ofrecer datos sumarios a ma­nera de extractos sobre los acontecimientos. Los artículos no estaban firmados, pero con­tenía noticias de interés, y era curiosa y pin­toresca. Cualquier suceso que rompía la monótona vida colonial se magnificaba fácilmente.Su formato se parecía al catecismo, y en los últimos años se redujo de 17.5a 15,3 centímetros. Los acontecimientos se conta­ban cronológicamente, informaban desde la llegada de los barcos, la realización de cere­monias y actos solemnes, la ocurrencia de te­rremotos y funerales, los nombramientos públicos de autoridades civiles, universitarias. Militares y eclesiásticas, la formación de los ejércitos y hasta sobre algunos indígenas no­tables. En los primeros años, al parecer, fue edi­tada en el taller del connotado Gerónymo de Contreras y Alvarado. Luego pasó a la Imprenta de los Huérfanos, a la de los Niños Expósitos, a la Imprenta Nueva de la calle de la Coca, a la de la calle de San Ildefonso, entre otras. En su último periodo (1793-­1795) estuvo bajo el cuidado de Guillermo del Río y se vendió en su librería ubicada en la calle del Arzobispo.
EL DIARIO DE LIMA El Diario de Lima, Curioso, Erudito. Eco­nómico y Comercial circuló desde el 1 de octubre de 1790. Mirando siempre a España, su fundador, el extremeño Jai­me Bausate y Meza, tomó el nombre del primer periódico que apareció en la pe­nínsula en 1758.Así como la Gaceta de Lima dio ori­gen a la prensa periódica, el Diario de Lima significó el inicio del diarismo; es de­cir, el periodismo diario en Lima y tam­bién en la América española. Para esto tu­vo que someterse a rigurosas leyes de prensa, además de conseguir la autoriza­ción que le concedió el virrey Francisco Gil de Taboada y Lemas de Villa Marín, el informe del regente de la Real Audiencia, Malluel de Arredondo, y el examen del fiscal en lo civil de la Real Audiencia, Jo­seph Gorbes.La estructura del diario permaneció Invariable desde el 1 de octubre de 17 90 hasta el 31 de octubre de 1792 (fecha en que Bausate y Meza deja la di­rección y se traslada a Buenos Aires).El diario tenía secciones fijas. Mos­traba siempre un encabezamiento, una sección relacionada con las afecciones meteorológicas de ayer y las afecciones astronómicas de hoy.Bausate recurrió a los vecinos para que colaborasen con el diario en­viándolenoticias.También prestó un servicio a la comunidad publicando te­mas de interés en lo que hoy podría­mos denominar avisos económicos. Se imprimió en la Imprenta de los Huérfa­nos con un tiraje que, en 1791. Se esti­maba en poco más de 400 ejemplares (que era el número de suscriptores).Hacia 1792 y con problemas econó­micos a cuestas, no pudo enfrentar la competencia, sobre todo del Mercurio Pe­ruano. Entonces redujo el tamaño de publicación hasta que finalmente dejó de publicarse el 26 de setiembre de 1793.Antes de desaparecer, el Diario de Lima incursionó en la crítica y la sátira. Las víctimas fueron los miembros de la Socie­dad Amantes del País, redactores del Mer­curio Peruano.Los dimes y diretes entre ambos me­dios permiten la polémica; es decir, uno de los primeros indicadores del debate in­dispensable para generar opinión pública.El
“MERCURIO PERUANO”Desde un punto de vista periodístico, el sur­gimiento del Mercurio Peruano el 2 de ene­ro de 1791 marcó el inicio de una nueva etapa en la historia del periodismo perua­no: el nacimiento de la opinión pública en nuestro país. Con la aparición del Mercurio, bajo el auspicio de la Sociedad Académica Amantes del País, el periodis­mo se convirtió en el espacio de divulgación que aquella naciente sociedad necesitaba para conocerse y reconocer las potenciali­dades de su geografía nacional. gentes, cos­tumbres e historia, producción y economía.Los mercuristas trataron de escribir la "verdadera historia del Perú": su objetivo era "hacer más conocido el país que habi­tamos, este país contra el cual los autores extranjeros han publicado tantos y tantos paralogismos".Y es que desde el punto de vista políti­co, el Mercurio Peruano permitió el surgi­miento de una clase de dirigentes, académicos y más tarde precursores de la Independencia, que lideraron el debate público a partir de la difusión de historias, reflexiones, cartas, tratados geográficos, ensayos de química, de comercio, botáni­ca y navegación, compendios sobre el Pe­rú, Europa y el resto del mundo.­Hipólito Unanue -considerado el primer periodista nacional- José Baquíjano y Carri­llo, Toribio Rodríguez de Mendoza. Jacinto Calero y Moreira. Demetrio Guasque. José Rossi y Rubí. José María Egaña. Gabriel Moreno, Ambrosio Cerdán de Landa. José Coquette y Fajardo y los frailes Francisco González Laguna, Diego Cisneros. Tomás Méndez Lachica y Francisco Romero,entre otros, fueron los grandes forjadores de lo que hoy denominamos "periodismo de opi­nión". Algunos sufrieron persecución polí­tica. Se aducía que poseían bibliotecas con "libros prohibidos", así catalogados por la autoridad virreinal, lo cual era cierto.Como otras publicaciones, el Mercurio Peruano dejó de editarse en 1795 por las limitaciones económicas; el número de lec­tores era reducido en un mercado muy competitivo. El tercer problema fue la cen­sura a todo aquello que la autoridad con­sideraba "sospechoso" o "ajeno" a sus intereses y a los intereses de la monarquía.El Mercurio Peruano trató temas diversos: historia anti­gua, historia moderna civil, geografía, his­toria eclesiástica, literatura peruana, política, educación moral, economía pública.­

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