LA “GACETA DE LIMA”La Gaceta de Lima, que empezó a circular en 1715, fue durante muchos años el único periodico del virreinato. Se parecía a las relaciones y noticiarios en cuanto también fue la vocera noticiosa del Viejo Mundo y el órgano oficial de la autoridad española. Pero a diferencia de sus antecesores, mostró características más parecidas a lo que hoy denominamos periódicos.Reconocida como la iniciadora del periodismo en América del Sur, revolucionó la sociedad colonial de los inicios del siglo XVIII. Mostró una estructura innovadora y, sobre todo, dio origen a una prensa más regular.Ciertamente no alcanzó la calidad de otras publicaciones que optaron por la divulgación literaria o científica en sus contenidos -como el Mercurio Peruano- o por presentaciones más periodísticas, como el Diario de Lima.Novedades mas Sobresalientes de /a Europa, del Mes de Febrero de 1715, con fecha Madrid, 26 de febrero de 1715.La Gaceta se preocupó por incluir más noticias locales, aunque, siendo una publicación oficial, dichos contenidos siempre se referían a acontecimientos relacionados con la autoridad real o virreinal.La Gaceta tuvo carácter oficial: era la voz de la autoridad. Hubo virreyes que no se preocuparon por su mantenimiento económico y otros que la consideraron vital: una herramienta para difundir sus actividades, y para que Lima y el virreinato se informasen sobre los conflictos internacionales.Era lacónica y cablegráfica: su estilo tradicional era ofrecer datos sumarios a manera de extractos sobre los acontecimientos. Los artículos no estaban firmados, pero contenía noticias de interés, y era curiosa y pintoresca. Cualquier suceso que rompía la monótona vida colonial se magnificaba fácilmente.Su formato se parecía al catecismo, y en los últimos años se redujo de 17.5a 15,3 centímetros. Los acontecimientos se contaban cronológicamente, informaban desde la llegada de los barcos, la realización de ceremonias y actos solemnes, la ocurrencia de terremotos y funerales, los nombramientos públicos de autoridades civiles, universitarias. Militares y eclesiásticas, la formación de los ejércitos y hasta sobre algunos indígenas notables. En los primeros años, al parecer, fue editada en el taller del connotado Gerónymo de Contreras y Alvarado. Luego pasó a la Imprenta de los Huérfanos, a la de los Niños Expósitos, a la Imprenta Nueva de la calle de la Coca, a la de la calle de San Ildefonso, entre otras. En su último periodo (1793-1795) estuvo bajo el cuidado de Guillermo del Río y se vendió en su librería ubicada en la calle del Arzobispo.
EL DIARIO DE LIMA El Diario de Lima, Curioso, Erudito. Económico y Comercial circuló desde el 1 de octubre de 1790. Mirando siempre a España, su fundador, el extremeño Jaime Bausate y Meza, tomó el nombre del primer periódico que apareció en la península en 1758.Así como la Gaceta de Lima dio origen a la prensa periódica, el Diario de Lima significó el inicio del diarismo; es decir, el periodismo diario en Lima y también en la América española. Para esto tuvo que someterse a rigurosas leyes de prensa, además de conseguir la autorización que le concedió el virrey Francisco Gil de Taboada y Lemas de Villa Marín, el informe del regente de la Real Audiencia, Malluel de Arredondo, y el examen del fiscal en lo civil de la Real Audiencia, Joseph Gorbes.La estructura del diario permaneció Invariable desde el 1 de octubre de 17 90 hasta el 31 de octubre de 1792 (fecha en que Bausate y Meza deja la dirección y se traslada a Buenos Aires).El diario tenía secciones fijas. Mostraba siempre un encabezamiento, una sección relacionada con las afecciones meteorológicas de ayer y las afecciones astronómicas de hoy.Bausate recurrió a los vecinos para que colaborasen con el diario enviándolenoticias.También prestó un servicio a la comunidad publicando temas de interés en lo que hoy podríamos denominar avisos económicos. Se imprimió en la Imprenta de los Huérfanos con un tiraje que, en 1791. Se estimaba en poco más de 400 ejemplares (que era el número de suscriptores).Hacia 1792 y con problemas económicos a cuestas, no pudo enfrentar la competencia, sobre todo del Mercurio Peruano. Entonces redujo el tamaño de publicación hasta que finalmente dejó de publicarse el 26 de setiembre de 1793.Antes de desaparecer, el Diario de Lima incursionó en la crítica y la sátira. Las víctimas fueron los miembros de la Sociedad Amantes del País, redactores del Mercurio Peruano.Los dimes y diretes entre ambos medios permiten la polémica; es decir, uno de los primeros indicadores del debate indispensable para generar opinión pública.El
“MERCURIO PERUANO”Desde un punto de vista periodístico, el surgimiento del Mercurio Peruano el 2 de enero de 1791 marcó el inicio de una nueva etapa en la historia del periodismo peruano: el nacimiento de la opinión pública en nuestro país. Con la aparición del Mercurio, bajo el auspicio de la Sociedad Académica Amantes del País, el periodismo se convirtió en el espacio de divulgación que aquella naciente sociedad necesitaba para conocerse y reconocer las potencialidades de su geografía nacional. gentes, costumbres e historia, producción y economía.Los mercuristas trataron de escribir la "verdadera historia del Perú": su objetivo era "hacer más conocido el país que habitamos, este país contra el cual los autores extranjeros han publicado tantos y tantos paralogismos".Y es que desde el punto de vista político, el Mercurio Peruano permitió el surgimiento de una clase de dirigentes, académicos y más tarde precursores de la Independencia, que lideraron el debate público a partir de la difusión de historias, reflexiones, cartas, tratados geográficos, ensayos de química, de comercio, botánica y navegación, compendios sobre el Perú, Europa y el resto del mundo.Hipólito Unanue -considerado el primer periodista nacional- José Baquíjano y Carrillo, Toribio Rodríguez de Mendoza. Jacinto Calero y Moreira. Demetrio Guasque. José Rossi y Rubí. José María Egaña. Gabriel Moreno, Ambrosio Cerdán de Landa. José Coquette y Fajardo y los frailes Francisco González Laguna, Diego Cisneros. Tomás Méndez Lachica y Francisco Romero,entre otros, fueron los grandes forjadores de lo que hoy denominamos "periodismo de opinión". Algunos sufrieron persecución política. Se aducía que poseían bibliotecas con "libros prohibidos", así catalogados por la autoridad virreinal, lo cual era cierto.Como otras publicaciones, el Mercurio Peruano dejó de editarse en 1795 por las limitaciones económicas; el número de lectores era reducido en un mercado muy competitivo. El tercer problema fue la censura a todo aquello que la autoridad consideraba "sospechoso" o "ajeno" a sus intereses y a los intereses de la monarquía.El Mercurio Peruano trató temas diversos: historia antigua, historia moderna civil, geografía, historia eclesiástica, literatura peruana, política, educación moral, economía pública.
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